Proyecto Gran Simio. Yo, Tarzán.
El Grupo Socialista, con el dinero de todos y no sólo con el de los simpatizantes extravagantes de los animales, ha convocado para mañana martes una rueda de prensa para presentar el Proyecto Gran Simio, nombre que denomina también a una organización internacional que quiere incluir a los grandes primates, es decir gorilas, orangutanes, chimpancés y bonobos, en la categoría de personas. Parece ser que con la inteligencia que se les conoce ya es suficiente para considerarlos personas, lo que teniendo en cuenta el coeficiente intelectual que demuestran algunos en sus quehaceres no es de extrañar, sobre todo si el que tiene que dar el plácet es la ONU. ¿Tendrá Kojo algún interés en el asunto?, lo digo para que los simios se vayan agarrando las pertenencias.
El periodista Joaquín Araújo será el encargado de presentar el Proyecto de marras que si la cosa va bien pretende "defender territorios protegidos para que chimpancés, gorilas y orangutanes [como siempre se olvidan los bonobos] puedan seguir viviendo libres, por sus propios medios", lo cual no deja de ser un avance ya que hay muchos, estos humanos-humanos, que viven en lugares protegidos (léase vivienda de protección oficial) pero no por sus propios medios (léase subvenciones, pensiones y ayudas públicas). La evolución al revés, ¿viene el hombre del simio o el simio del hombre?. Parece ser que una de las razones de este emparejamiento se debe a que compartimos el 98,4% de los genes con los chimpancés, el 97,7% con los gorilas y el 96,4% con los orangutanes, una vez más a los bonobos que se fastidien, lo que supondrá que no puedan ser ¿torturados? en experimentos científicos o de otra condición y de poner fin a cualquier forma de esclavitud en la que se vean envueltos. A partir de mañana, a hacerse con las películas de Tarzán que para mí, que las van a prohibir en breve ya que "sus derechos deben ser salvaguardados por guardianes humanos, del mismo medo en se salvaguardan los intereses de los menores de edad y de los discapacitados mentales de nuestra propia especie" y ahí chita hace el mono mucho más de lo aconsejable.
La verdad es que Rubalcaba ha llevado lo de las cortinas de humo hasta cotas nunca conocidas, porque esto no es de Pepiño Blanco, éste con insultar y describir la realidad como el que lee un cuento a un crío es suficiente. Ya se podían haber buscado otra cosa para desenfocar asuntos como la tregua trampa de ETA-ZP, los mil y un interrogantes del 11-M o esa cosa que se escribe Estatut pero que se pronuncia Independencia. Pero de los bonobos nada de nada, ni del bigfoot, ni del yeti, que se jodan por demasiado monos.
